El principal proyecto que tiene
este año la doctora Claudia Sheinbaum durante este año es la prohibición del
maíz transgénico en el país. Se habla mucho de ello en los círculos científicos
y entre la gente que no cultiva maíz, pero entre los que sí se dedican a ello
se procura ignorar el tema.
La supuesta causa de esta
prohibición es proteger a la biodiversidad mejicana y acabar con el cáncer que
provoca el glifosfato (?). La causa real, es algo distinta.
Empezando porque recientemente se
intentó que en la nueva edición del tratado de libre comercio de América del
Norte, se prohibiera el maíz transgénico, cosa que no se logró por ser algo
anticientífico y contraproducente. Entonces se quiere prohibir en Méjico porque
«sin maíz no hay país» y aquí somos históricamente dedicados al cultivo del
maíz y otras cosas que suenan muy bonito pero están completamente alejadas de
la realidad.
Según los datos que presenta la
SEMARNAT, en la página oficial del gobierno del país1, hay hasta un
90% de maíz transgénico en las tortillerías de todo el país, y es lo que nos
quieren quitar.
Recordando que la causa de los
nuevos impuestos en Shein es que en el sexenio pasado hubo algunos que se
enriquecieron traficando aluminio y metales chinos, que aquí le ponían el sello
de «Hecho en México» y lo vendían a Estados Unidos, podemos imaginar hacia
donde va esta prohibición del glifosfato -que aquí conocemos como Faena
Fuerte® o Cayaana®- y el maíz transgénico: quieren quitarnos la
posibilidad de competir con Estados Unidos y Canadá en la producción de maíz,
ya que ellos harán uso de la última tecnología mientras nosotros la tenemos
prohibida.
El argumento de que el
glifosfato es cancerígeno no es suficiente, ya que básicamente todo es
cancerígeno (según los memes que comparten los estudiantes de medicina) y la
principal causa de que ahora haya más cáncer que antes, es que se diagnostica y
la gente vive más tiempo para llegar a padecerlo.
Si aún ahora estamos en
desventaja respecto a la producción de maíz, ya que no lo hacemos de manera
industrial, lo que requiere más gasto y más trabajo; con esa prohibición nos
dejarán producir como lo hacían nuestros abuelos y sufrir hambre un año sí y otro
también, como ellos lo hacían.
Si permitimos que prohíban el
glifosfato porque erosiona la tierra y daña la biodiversidad, el año próximo
harán lo mismo con el paraquat -que conocemos como Cerillo®, Antorcha® o
Gramoxone®-, porque al tener la tierra deshierbada se erosiona con la
lluvia; podrían hacer lo mismo prohibiendo fumigar contra las plagas que
afectan los sembradíos y así hasta dejarnos sembrar únicamente con machete y
talacho, como hace cien años. Mientras tanto, los más ricos importarán maíz
barato de Estados Unidos con todos los químicos posibles (porque allá lo
producen para consumo animal y sólo es nuestra pobreza la que nos hace
consumirlo) para venderlo aquí a sobreprecio.
En México actualmente no se
produce maíz transgénico, pero los peritajes del CONACHYT muestran «transgenes»
en la mayoría del maíz analizado, así que con la misma prohibición acabarán con
la semilla mejorada (híbrido, principalmente distribuido por Pioneer®) ya que
nuestro gobierno niega los beneficios de la acción humana en función de cambiar
la naturaleza -están a nada de decir que no podemos cambiar lo que Dios creó- y
con eso tendremos que sembrar maíz que crece demasiado ocupando mucho espacio y
siendo más vulnerable al viento, lo que destrozaría aún más al campo.
Posterior a la prohibición del
vape (dicen las malas lenguas que fue porque el hijo menor del Licenciado
Andrés Manuel era adicto al mismo) y con más prohibiciones que anuncian, hace
que nos preguntemos si el gobierno existe para prohibirnos cosas o para
proporcionar servicios. El autor de esta columna está dispuesto a aceptar un
debate contra quien sea que defienda esa aberración de la prohibición de maíz
transgénico y glifosfato, claro, partiendo desde argumentos válidos y con
fuentes verificables. Asimismo, exhorto al diputado local a informarse sobre el
mismo y hacer algo más que decir «sí» a todo lo que le proponen.
Comentarios
Publicar un comentario